Sí, se puede vender una propiedad con un inquilino adentro. El contrato de alquiler no se cancela por la venta: el comprador se convierte en el nuevo arrendador y el inquilino sigue teniendo derecho a ocupar la propiedad hasta que termine el plazo pactado en el contrato original.
¿Qué pasa con el contrato de alquiler cuando se vende la propiedad?
El contrato sigue vigente tal cual estaba firmado: mismo alquiler, mismo plazo, misma garantía. Lo único que cambia es quién cobra el alquiler y quién figura como arrendador. Esto tiene que quedar explícito en el boleto de reserva y en la escritura, para que el comprador sepa exactamente qué está heredando (plazo restante, monto, tipo de garantía) antes de firmar.
¿Achica el universo de compradores vender con inquilino?
Sí, y conviene saberlo antes de fijar expectativas de precio y tiempos. Un comprador que busca la propiedad para vivir ahí mismo generalmente prefiere esperar a que esté vacía; en cambio, un comprador inversor —que busca renta desde el día uno, sin el costo ni el tiempo muerto de buscar inquilino nuevo— suele ver la ocupación como un punto a favor, no en contra, siempre que el contrato esté en regla y el inquilino pague en término.
Un comprador inversor valora positivamente una propiedad que ya genera renta desde el día de la escritura, sin tiempo muerto buscando inquilino.
En síntesis
Vender con inquilino es perfectamente legal y, para el perfil de comprador correcto, puede ser un argumento de venta. Lo importante es ser transparente con el estado del contrato desde el primer contacto, para no perder tiempo con interesados que buscan la propiedad vacía.
¿Siguiente paso?
Te ayudamos a definir si conviene vender ahora con el inquilino adentro o esperar a que se desocupe, según tu urgencia y el tipo de comprador que buscamos para tu zona.
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