Respuesta directa

No hay una respuesta única: depende de si vivís cerca de la propiedad, cuánto tiempo tenés disponible y cuántas unidades alquiladas manejás. Administrar uno mismo funciona bien con una sola propiedad y cercanía; a partir de ahí, el tiempo que insume empieza a pesar más que el costo de contratar a alguien.

¿Qué tareas implica administrar una propiedad alquilada?

Cobrar el alquiler todos los meses (y reclamar si hay atraso), coordinar el pago de gastos comunes y Contribución Inmobiliaria, atender reclamos de mantenimiento del inquilino, gestionar la renovación o salida del contrato, y llevar registro de todo para la declaración de IRPF. Son tareas chicas una por una, pero constantes mes a mes.

¿En qué casos administrar uno mismo deja de tener sentido?

Cuando el propietario vive en otra ciudad o en el exterior (ahí ni la logística de cobrar o atender un reclamo urgente es simple), cuando tiene más de una o dos unidades alquiladas (el tiempo se multiplica), o cuando directamente prefiere no estar pendiente de eso y valora más su tiempo que el costo de la administración.

Dato clave

El costo de la administración profesional de una propiedad se ubica, según el alcance del servicio, entre el 5% y el 9% del valor del alquiler + IVA —un costo mensual, no un gasto único.

En síntesis

Administrar uno mismo no está mal si hay tiempo y cercanía; lo que suele cambiar la decisión es vivir lejos, tener más de una propiedad, o simplemente no querer ocuparse de los imprevistos típicos de un alquiler (un reclamo de mantenimiento a las diez de la noche, un atraso en el pago).

¿Siguiente paso?

Te mostramos exactamente qué incluye nuestro servicio de administración para que decidas con el costo real en la mano.

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